viernes, diciembre 12, 2008

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE RODRÍGUEZ

Con la casi completa seguridad de que no la vas a leer, pero con la convicción de que va rodar por Internet donde será enviada a amigos y enemigos, a éste y al otro lado del "charco", sin que tus servicios de censura puedan impedirlo, te escribo esta carta para decirte, para empezar, que estoy harto, cansado, aburrido, asqueado…, y no digo decepcionado, porque de ti nada se podía esperar, ni hace cinco años ni ahora mismo.

No se quien es el amo al que sirves, pero he de reconocer que lo que te ordena lo cumples con una fidelidad perruna. Había que convertir a España en un predio de indeseables de la política, del separatismo y de la aberración moral, y uno de los medios que empleas con más eficacia es el de dividir a los españoles a los que, previamente, quizá aconsejado por alguno de tus seiscientos asesores, has conseguido adormecer, acobardar y eliminar hasta el último rasgo de nobleza. Un poco duro ¿a que sí? Pues espera a leer lo siguiente.

Escritores e historiadores, especialmente los de tu cuerda o de la de tu amo, se empeñan en decir que si en julio del 36 hubiera habido diálogo entre facciones políticas enfrentadas, la tragedia no hubiera ocurrido. Encaramado en el poder hace cinco años, con un fuerte olor a chatarra y cuerpos calcinados, te has propuesto que eso no ocurra hoy, ya que un diálogo podría ser fatal para tus sectarios y cainitas argumentos. Pero no te enorgullezcas porque tú sólo eres la guinda de un pastel con olor a huevos podridos, pastel que empezaron a confeccionar entre todos, incluida la suicida derecha, que llamaremos así para no hacerte pensar demasiado. Y estamos llegando al final del camino.

Cuando se dominan los centros de la política, los mediáticos, la banca y hasta las conciencias comprables, el camino se vuelve fácil y, lógicamente, se blinda, se cerca con anillo de hierro, cualquier propaganda o sectaria información relacionada con Franco y la guerra civil que fue, también para ti y los tuyos, de auténtica Liberación, bien que sólo temporal. Por eso, toda barbaridad, villanía o mentira cae como pedrisco en campos sin segar, y deja su rastro de muerte.

Tus asesores y los de presidentes anteriores que hemos padecido, no importa la zona de la rosa de los vientos políticos, han establecido que la culpa de la guerra civil la tuvo Franco. No hay discusión posible, no hay forma de poder desmontar públicamente esta falacia porque vosotros y ellos manejáis las riendas de los burros que tiran del carro y, de esa forma, se crea una base inamovible para edificar el templo del rencor y de la mentira.

Su supieras leer, podría enviarte los comentarios de la prensa europea de entonces, especialmente la inglesa, sobre la situación en España, abocada al desastre bajo el gobierno (sic) del Frente Popular. Si supieras leer, que no es el caso, leerías en los archivos de tus bien remuneradas Fundaciones, como la de Pablo "Paulino" (se llamaba así) Iglesias, que los líderes de tu partido eran los que buscaban la guerra civil en el caso de que las elecciones la ganara la derecha. Y sin ese placer de la lectura no puedes enterarte de que los partidos políticos que apoyaban con más fuerza y más medios humanos a la tambaleante república, eran los marxistas, los que buscaban ese paso necesario del Frente Popular para meternos de hoz, coz y martillo en el "paraíso de la dictadura del proletariado" en sus diversas formas. No lo ocultaban, lo decían, lo escribían, lo proclamaban sin tapujos.

Al fallar el criminal asalto a la república en octubre de 1934, lamiéndose las heridas del fracaso, actuaron de otra forma y se produjo aquello que quería tu Largo Caballero del alma y otros como él, la reacción de una parte de España que se negaba a desaparecer, visto el panorama desolador de cinco meses de "gobierno", con crimen de Estado incluido, crimen que ellos mismos anunciaron en el Congreso de Diputados. Los tuyos jamás ocultaron que el apoyo al Frente Popular les daba pie para su revolución, y la de sus sangrientos adversarios, los anarquistas.

Al abrirse la Caja de Pandora (pregunta a tus asesor 451) la tragedia dura casi tres años, pero el tiempo es más que suficiente para mostrar la catadura moral de aquellos asesinos de la república y, de paso, de España. La mayor persecución religiosa conocida, con más de seis mil frailes, sacerdotes y monjas asesinados, que con ese desparpajo del bellaco, echan la culpa a "incontrolados", cuando esos "incontrolados" eran, precisamente, las organizaciones sujetas al poder y las milicias de los partidos que sostenían ese poder.

Hasta el ministerio de la Gobernación tenía su propia "cheka". La mayor matanza realizada al estilo soviético, modelo para un posterior Katin, organizado desde el poder de forma admirable en su logística y crueldad, dirigida por un sicario de Moscú (a las órdenes de un miserable apellidado Miaja), sicario que hoy ventosea su decadencia física por estudios, palacios y universidades. La zona auténticamente roja era un infierno, no ya para sus aterrorizadas víctimas, sino para todos.

Además de los crímenes cometidos en cantidades industriales (Cataluña fue una de las regiones más castigadas), la capacidad de destrucción del Patrimonio alcanzaba dimensiones bíblicas. Templos e iglesias, algunas de valor artístico e histórico incalculable, fueron destruidas, incendiadas, arrasadas, por millares, pero también se destruyeron bibliotecas y museos, archivos parroquiales y municipales, casas privadas… Una verdadera orgía de los que hoy se consideran "legalmente constituidos". Y la capacidad de saqueo, de expolio y de robo no tenía límites. Además de entregar el oro del Banco de España a un país con el que ni siquiera había relaciones diplomáticas, y en manos de un criminal, está el robo del Museo del Prado, enmascarado en una operación de "salvamento", las joyas particulares, de iglesias, de museos amontonadas en el "Vita" , cuadros, colecciones numismáticas, tesoros de Biblioteca… En Cataluña se empezaron a enviar a la frontera con Francia, ya en agosto de 1936, todo lo que aquella infecta Generalidad había saqueado hasta entonces y que, gracias a las gestiones del Gobierno Español, pudo regresar a Cataluña en…12 vagones de ferrocarril.

La reconstrucción de España, no ya de los destrozos provocados por los combates, sino por lo destruido por tus ancestros políticos se realizó pese a las dificultades económicas. Pero, esencialmente, España se libró de una chusma política que, al final de la guerra era capaz de cometer la felonía de ofrecer amplias zonas del territorio nacional a Francia y puertos para la flota inglesa en Galicia y Cataluña ¿Qué sentido de Patria podéis tener vosotros, una partida de rencorosos dispuestos a dejar a España convertida en una vieja suripanta?

Nunca ha estado España, desde que es España, más cerca de su extinción como país noble y libre, con su Historia milenaria arrojada a los cerdos y su espíritu envilecido, convertido en una sopa agusanada con olor a animal sin sexo. Una España que ha perdido hasta a los hispanoamericanos, aquellos que en tiempos anteriores a la "democracia de partidos modelo 1978", eran hermanos y hoy "molestos sudacas".

Dirás, o dirá el que lea esto, el porqué del tuteo o de la falta de respeto a todo un Presidente.

Respuesta aclaratoria: no te considero con la mínima categoría humana y moral para respetuoso trato alguno, y es que el respeto no se adquiere por ley, se adquiere por propios valores morales, esos que, en tu caso, es uno de los secretos mejor guardados.

Como despedida, podría enviarte simbólicamente al Infierno, pero me temo que ni allí te acepten, así que, para tu uso y disfrute, dosvidania, tavárich! y…

¡…VIVA España!



Jesús Flores Thies

Coronel de Artillería-retirado

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